Saturday August 17 2019
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Mujeres y financiamiento en cifras

Por: Hillins Molina

Mujeres y financiamiento en cifras

“Los hombres y mujeres experimentan el mundo de manera diferente y el género tiñe la manera de experimentar el mundo, pero podemos cambiarlo.”

–  Chimamanda Ngozi Adichie, novelista.

Los números son contundentes y en Ecuador las cifras en mujeres, evidencian que actualmente en 1’093.235 hogares las mujeres son jefas de familia, además, las mujeres dedican 5 horas promedio durante la semana a actividades de voluntariado y no remuneradas, para la comunidad y otros hogares, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC).

El emprendimiento y la igualdad de género son pilares fundamentales para Latinoamérica, y Ecuador está comprometido con trabajar para conseguir la igualdad de género. Este compromiso se debe a que Ecuador es uno de los signatarios de la Agenda 2030 de la ONU, la cual establece 17 objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

El quinto objetivo de desarrollo sustentable, intenta que los países a través de la legislación o de la implementación de políticas públicas logren alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres, empoderar a niñas, adolescentes y adultas; y eliminar todo tipo de discriminación y violencia hacia ellas. En cuanto a la inclusión económica, en la Agenda 2030 ya está contemplado el buscar potenciar y promover la inclusión social, económica y política de todas las personas, independientemente de su edad, sexo, discapacidad, raza, etnia, origen, religión o situación económica u otra condición.

El emprendimiento es uno de los ejes principales de crecimiento de la economía y en la región de América Latina, cada vez son más las mujeres que deciden emprender. En equidad de género, en su último reporte el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), indica que la proporción de emprendedoras, en la razón de la Actividad Emprendedora Temprana (TEA) femenina a la masculina ha aumentado, de 0.9 en el 2016 a 1.06 en el 2017, sobrepasando a lo que se manifestaba en informes anteriores. (Ver gráfico 1)

Si bien ha aumentado la cifra de TEA,  la brecha de género en propietarios de Pymes y MiPymes es amplia. La Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), entidad del grupo Banco Mundial, expuso que en Ecuador, las cifras de propietarios de empresas por género: en microempresas, es de 87.91% en hombres y 12.09 % en mujeres; y en Pymes, es de 91.87% en hombres y 8.13% en mujeres.

Es notable que el empoderamiento de la mujer dejó de ser una utopía y se ha tomado los países en lo político y social. Sin embargo, existe una realidad que aún necesita ser examinada en temas de acceso a financiamiento, por ejemplo, según el Banco Mundial, en la región el 70% de las Pymes que pertenecen a mujeres y necesitan un préstamo no han podido obtenerlo a través de Instituciones Bancarias.

Por otra parte, un reciente informe del Banco Desarrollo de América Latina (CAF) revela que en los países andinos existen brechas de género en cuanto a las capacidades financieras de las personas: los hombres tienen ventajas sobre las mujeres en términos de conocimientos, comportamientos y educación financiera, en tanto que las brechas se cierran en la relación a la actitud para el manejo de dinero.

En el caso de mujeres jefes de hogar de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, resultados del informe de Determinantes Socioeconómicos de la Educación Financiera, revela que la capacidad de ahorro, especialmente a través de mecanismos formales como cuentas de ahorro, tiene un impacto muy importante sobre las capacidades financieras de los individuos.

Este mismo informe comunica que la brecha de género del acceso al financiamiento formal es alta. Por ejemplo en acceso a cuentas corrientes, 30% es para mujeres y entre el 50% y el 60% a hombres.

De la misma manera, el Banco Mundial informa que en América Latina y el Caribe (ALC) el 49% de las mujeres tienen una cuenta bancaria, el 11% ahorra y el 10% dispone de crédito, valores que para los hombres representan el 54%, 16% y el 13% respectivamente.

Las condiciones en términos de montos y tasas de interés difieren significativamente de las que ofrece la banca tradicional, a pesar que el nivel de morosidad de las mujeres en las IMF es bajo se enfrentan a montos pequeños y a tasas de interés altas. En ACL, la inserción del sexo femenino al financiamiento ha estado acentuado por una participación alta o acceso a los servicios de financiamiento de las Instituciones de Microfinanzas (IMF), lo cual se explica por su vocación de trabajo en los segmentos poblacionales de bajos ingresos o excluidos del sistema financiero tradicional.

En la realidad local, en Ecuador el 44% de la población tiene acceso a los servicios en las instituciones financieras, de esta proporción el 52% corresponde a hombres y el 48% a mujeres. (Banco Central, 2017)

Así también, en este género son menos propensas al riesgo, por su seguimiento y vigilancia en sus finanzas, y sumémosle que su tendencia va más a la planificación de metas financieras de largo plazo.

Por el lado de la oferta, la discriminación y la falta de información sobre el desenvolvimiento de la mujer al incluirlas en el mercado por parte de las instituciones financieras estarían bloqueando el acceso al financiamiento (BID, 2010a).

En cuanto a las PyMEs la participación de las mujeres es de  1.313.787, lo cual representa el 39%, y de este el 22% accede a préstamos

De acuerdo al informe Women – Owned SME´s a Business Oportunity for Fiancial Institutions realizado por el IFC en el 2014, las barreras financieras a las que se enfrentan las PyMEs de mujeres:

 

  • Falta de garantía: la mayoría de las instituciones financieras piden garantía, y a menudo es mayor al monto solicitado.
  • Estructura financiera inadecuada: evaluar otras garantías como maquinaria o activos móviles facilitaría a las mujeres el acceso a crédito y les permitiría eludir la necesidad de los títulos de propiedad.
  • Inadecuada percepción del riesgo: las instituciones financieras perciben que las mujeres son más morosas que los hombres, lo que les genera un mayor costo y/o menor rentabilidad debido a su tamaño.
  • Falta de un trato personalizado, políticas crediticias desfavorables: la mayoría de los bancos no consideran al segmento femenino un mercado específico con características diferentes, por lo que ofrecen productos genéricos y servicios que probablemente no son adecuados para el tipo de negocios que tienen las mujeres.

Altos costos de financiamiento: las distancias geográficas y los altos costos de transacción que significa para los bancos operar en locaciones remotas aumentan los costos de financiamiento, lo que limita el crecimiento de las PyMEs que son propiedad de mujeres y viven en lugares alejados.

La brecha de financiamiento formal por género, es decir el cálculo de: demanda Potencial menos los prestamos existentes para las Mipymes, es de 91.38% para los hombres y 8.62% para las mujeres. (Ver gráfico 2)

En medio de este clima, la balanza no ha sido positiva para las mujeres, tomando nuestra experiencia en el proceso de búsqueda de financiamiento a las Mujeres Innovadoras 2017, iniciativa del Centro de Competitividad, se reflejó que cada año aumentan en cifras, mujeres que emprenden por oportunidad o por necesidad, pero en su proceso de financiamiento, encuentran un bloqueo para seguir en el proceso de emprendimiento y catapultar sus ideas o proyectos.

  • En nuestra primera edición de Mujeres Innovadoras se pudo evidenciar que uno de los problemas más frecuentes al que se enfrentan las mujeres cuando se proponen seguir impulsando su negocio es el acceso al financiamiento
  • Existen barreras en el sistema financiero que no les permiten obtener los recursos que necesitan para poder innovar en su negocio.
  • A pesar de que existen recursos internacionales para financiamiento de mujeres, la banca nacional continúa otorgando más financiamiento a microempresarias.

 

De igual manera el informe del Banco Mundial cita que en la situación de discriminación a financiamiento de mujeres, no existe la prohibición de discriminación basada en el estado civil, ni en género al momento de acceder a un crédito.

Si no existe prohibición, por qué se dificulta el acceso al financiamiento, bajo esta realidad, se ha dado un nuevo giro Mujeres Innovadoras 2018, en el que lanzamos un reto de proponer y sustentar ideas innovadoras, con el fin de encontrar motivos y posibles soluciones bajo el tema de acceso al financiamiento a la mujer.

15 de cada 100 créditos

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Hillins Molina

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Por: Hillins Molina

Twitter@HillinsMolina

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